Crear una empresa en Bélgica siendo extranjero ofrecer importantes oportunidades en uno de los mercados más estratégicos de la Unión Europea. Un extranjero puede constituir o participar en una empresa belga, pero ser socio, ejercer como administrador, trabajar para la sociedad y residir en Bélgica son cuestiones diferentes. Para los ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea pueden existir, además, requisitos específicos. En Arthur & Marin asesoramos a empresarios, inversores y sociedades extranjeras para su implantación en Bélgica, adaptados a sus objetivos.
¿Puede un extranjero crear una empresa en Bélgica?
Un extranjero puede crear una empresa en Bélgica, ser socio de una sociedad belga e incluso ser su único accionista. No obstante, crear o ser propietario de una empresa no significa tener derecho a trabajar o a residir en Bélgica. Los requisitos dependen principalmente de la nacionalidad, el lugar de residencia y la función que vaya a ejercer el empresario.
¿Es obligatorio tener nacionalidad belga?
No es necesario tener nacionalidad belga para constituir o ser accionista de una empresa en Bélgica. Los ciudadanos de la Unión Europea, del EEE y de Suiza pueden establecerse y desarrollar una actividad empresarial en Bélgica al amparo de la libertad de establecimiento. Los ciudadanos de países no pertenecientes a este espacio también pueden constituir una sociedad o adquirir participaciones en ella. Sin embargo, si pretenden trabajar físicamente en Bélgica, se deberán comprobar otros requisitos.
¿Es necesario tener un socio belga?
Un empresario extranjero no necesita incorporar un socio belga para crear una sociedad en Bélgica. Una SRL/BV, que es una de las formas societarias más utilizadas en Bélgica, puede constituirse por una sola persona. Por tanto, un extranjero puede ser propietario del 100 % de sus participaciones. Tampoco es obligatorio que el socio sea una persona física. Una empresa extranjera puede constituir una sociedad belga de la que sea único accionista o establecer una sucursal en Bélgica. La incorporación de un socio local puede hacerse por motivos comerciales, pero no constituye una exigencia.
¿Es obligatorio vivir en Bélgica?
Es posible constituir una sociedad belga o ser socio sin residir en Bélgica. Por ejemplo, una persona que vive en otro estado miembro puede constituir o participar en una sociedad belga sin necesidad de trasladar su residencia. La situación es diferente si el empresario pretende vivir en Bélgica, pues para los ciudadanos no comunitarios, constituir una empresa no concede por sí solo un derecho de residencia. También debe prestarse atención al supuesto contrario, es decir, crear una sociedad belga siendo extranjero y continuar viviendo y trabajando desde otro país. En estos casos pueden surgir cuestiones específicas de residencia fiscal, seguridad social y doble imposición que conviene analizar antes de iniciar la actividad.
Crear una empresa en Bélgica siendo ciudadano de la Unión Europea
Los ciudadanos de la Unión Europea pueden crear y gestionar una empresa en Bélgica en condiciones equivalentes a las aplicables a los ciudadanos belgas. La libertad de establecimiento les permite desarrollar una actividad, constituir una sociedad belga o crear una filial o sucursal de una empresa existente en otro Estado miembro (artículos 49 a 55 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea TFUE).
💡 En la práctica, el procedimiento es considerablemente más sencillo que para los ciudadanos de terceros países. Deberán cumplir en todo caso, los requisitos societarios, fiscales, administrativos o profesionales aplicables a la actividad concreta.
¿Necesita un ciudadano de la UE una tarjeta profesional (carte professionnelle)?
Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan una tarjeta profesional para ejercer una actividad profesional independiente en Bélgica. Esta exención se aplica igualmente a los nacionales de los demás Estados del Espacio Económico Europeo —Islandia, Noruega y Liechtenstein— y a los ciudadanos suizos. Esto no significa, sin embargo, que cualquier actividad pueda ejercerse libremente. Si se trata de una profesión regulada puede ser necesario acreditar determinadas cualificaciones, obtener su reconocimiento en Bélgica o cumplir requisitos específicos de acceso a la profesión, como por ejemplo, la abogacía o la arquitectura (donde además existen colegios profesionales que regulan el acceso a la profesión).
💡 Por ejemplo, un consultor italiano que quiera establecerse como autónomo en Bélgica no necesita solicitar una tarjeta profesional por el mero hecho de ejercer una actividad independiente. Pero en el caso de un arquitecto, deberá cumplir con los requisitos de acceso a la profesión establecidas por el Colegio profesional de arquitectura.
¿Necesita permiso de trabajo?
Un ciudadano de la Unión Europea puede trabajar en Bélgica, tanto por cuenta ajena como por cuenta propia, sin necesidad de obtener un permiso de trabajo. Por tanto, un ciudadano español, francés, italiano o de cualquier otro Estado miembro puede constituir una empresa y desarrollar su actividad en Bélgica sin solicitar ningún permiso.
⚠️ Sí deberá cumplir las formalidades asociadas al ejercicio de la actividad, como la inscripción, la afiliación a la seguridad social de los trabajadores autónomos y, cuando proceda, las autorizaciones de la profesión o sector.
¿Tiene que trasladar su residencia a Bélgica?
Constituir una sociedad en Bélgica no obliga a un ciudadano de la UE a trasladar su residencia al país. Un empresario puede, por ejemplo, vivir en España y ser socio de una sociedad belga. Cuando el empresario continúa residiendo en España, también deberá analizarse la tributación de sus rentas y de la actividad conforme al Convenio de Doble Imposición entre España y Bélgica. En todo caso, cuando un ciudadano de la UE permanece en Bélgica durante más de tres meses, debe cumplir las condiciones europeas de residencia y realizar las formalidades de inscripción ante la Comuna (municipio en Bélgica). El ejercicio de una actividad por cuenta propia en Bélgica constituye uno de los supuestos que permiten reconocer ese derecho de residencia.
¿Se puede administrar una sociedad belga desde un país de la UE?
Un socio o administrador de una sociedad belga puede residir en un Estado miembro y gestionar desde allí la empresa. Sin embargo, cuando la administración se realiza de forma habitual desde otro país, la cuestión deja de ser únicamente societaria. Debe analizarse el aspecto fiscal (impuestos) y laboral o de seguridad social.
💡 Por ejemplo, un administrador que reside en Italia y gestiona diariamente desde allí una sociedad constituida en Bélgica puede encontrarse ante obligaciones fiscales o de seguridad social en ambos países. Las normas europeas determinan el régimen de seguridad social en función, entre otros factores, del país de residencia y del lugar en el que se desarrolla efectivamente la actividad.
Asimismo, las remuneraciones percibidas como administrador de una sociedad situada en otro Estado pueden estar sujetas a reglas fiscales y a los convenios para evitar la doble imposición.
💡 Por ello constituir una sociedad belga mientras se continúa viviendo y trabajando en otro país de la Unión Europea es posible, pero la estructura debe analizarse desde una perspectiva societaria, fiscal y de seguridad social.
Crear una empresa en Bélgica siendo ciudadano no comunitario
Un ciudadano de un país no perteneciente a la UE, al EEE o a Suiza puede constituir una sociedad en Bélgica y ser socio (accionario). La principal diferencia respecto de un ciudadano europeo aparece cuando pretende trabajar de forma directa en la sociedad o ejercer una actividad independiente en Bélgica, ya que puede necesitar una tarjeta profesional. Por ello, es importante distinguir desde el principio entre invertir en una sociedad, participar activamente y ejercer funciones de administración. Cada situación tiene consecuencias y requisitos diferentes.
¿Puede un ciudadano no UE ser socio de una sociedad belga?
Un ciudadano no comunitario puede ser socio de una sociedad belga e incluso ser propietario del 100 %. No existe una obligación de contar con un socio belga por razón de la nacionalidad del fundador. La SRL, por ejemplo, puede constituirse por un único fundador, que puede ser una persona física o jurídica.
💡 Por ejemplo, un empresario colombiano residente en Bogotá puede invertir en una SRL belga y ser titular de todas sus participaciones. El hecho de ser accionista no le concede, sin embargo, el derecho a trasladarse a Bélgica y trabajar activamente en la empresa.
¿Puede un ciudadano no UE ser administrador de una sociedad belga?
La nacionalidad extranjera no impide ser administrador de una sociedad belga. Sin embargo, cuando el administrador ejerce su mandato como una actividad independiente en Bélgica, como veremos, es necesaria una tarjeta profesional o carte professionnelle. Por tanto, si se nombra al fundador extranjero de la sociedad como administrador, deberá cumplir las normas sobre acceso a la actividad profesional independiente. Las autoridades regionales belgas son las que establecen qué funciones societarias pueden constituir una actividad independiente.
💡 Por ejemplo, en Bruselas, esta obligación (de solicitar una tarjeta profesional) afecta al administrador de una sociedad incluso cuando el mandato no es remunerado.
Socio inversor y socio activo: ¿cuál es la diferencia?
Un socio inversor participa en el capital de la sociedad y ejerce los derechos propios de sus participaciones —por ejemplo, votar en la junta general o recibir dividendos—, pero no desarrolla una actividad profesional dentro de la empresa. Un socio activo, por el contrario, participa personalmente en la actividad de la sociedad y contribuye a su funcionamiento. Esta actividad tiene consideración de trabajo independiente y, para un nacional de un tercer país, es necesario una tarjeta profesional.
💡 Por ejemplo, un empresario mexicano que aporta capital a una empresa tecnológica belga pero no interviene en su gestión se encuentra en una situación diferente de otro socio que trabaja diariamente para la misma sociedad, negocia con clientes, dirige al equipo y desarrolla personalmente la actividad comercial.
¿Un ciudadano no UE necesita una tarjeta profesional (carte professionnelle)?
Como regla general, un nacional de un tercer país que quiera ejercer una actividad profesional independiente en Bélgica necesita una tarjeta profesional (carte professionnelle), salvo que se beneficie de una exención. La autorización puede ser necesaria tanto para quien trabaja como autónomo en nombre propio como para determinadas personas que desarrollan su actividad a través de una sociedad, entre ellas administradores, mandatarios o socios activos.
💡 Por ejemplo, un ciudadano argentino que se traslada a Bruselas para constituir una SRL y dirigir personalmente una empresa de consultoría deberá comprobar previamente si necesita una tarjeta profesional (carte professionnelle). No cambia esta regla por el simple hecho de desarrollar su actividad mediante una SRL en lugar de hacerlo como autónomo individual.
La tarjeta profesional es además personal. Autoriza al empresario extranjero a desarrollar determinadas actividades profesionales. No debe confundirse con la constitución de la sociedad ni con su número de empresa. También debe distinguirse del permiso de residencia. Un nacional de un tercer país que pretenda trabajar como independiente y residir en Bélgica durante más de 90 días deberá disponer asimismo de una autorización de residencia.
¿Puede constituir la sociedad antes de obtener la tarjeta profesional?
Es posible constituir la sociedad antes de que el fundador disponga de la tarjeta profesional, pero esto no significa que pueda comenzar inmediatamente a ejercer la actividad independiente para la que necesita autorización. La constitución de una sociedad y la autorización personal para desarrollar una actividad profesional son dos cuestiones distintas. Sin embargo, si el fundador extranjero va a desarrollar una actividad sometida a tarjeta profesional, la secuencia de los trámites debe planificarse con antelación, para coordinar la constitución societaria, la tarjeta profesional y el permiso de residencia.
💡 Por ejemplo, un empresario canadiense puede preparar con el notario la constitución de su SRL mientras tramita su expediente migratorio y profesional. Lo que no debe hacer es asumir que la existencia jurídica de la sociedad le permite automáticamente instalarse en Bélgica y comenzar a trabajar como independiente antes de disponer la autorización necesaria.
¿Existen excepciones a la tarjeta profesional?
Existen diversas categorías de exenciones. Por ejemplo, existen excepciones concretas para determinadas actividades de corta duración. Por ejemplo quedan exentos, bajo ciertas condiciones, algunos empresarios no residentes que viajan a Bélgica temporalmente para negociar contratos, desarrollar contactos comerciales o asistir a reuniones de un consejo de administración.
¿Qué tipo de sociedad puede crear un extranjero en Bélgica?
Un extranjero puede utilizar las mismas formas societarias previstas por el Derecho belga. La elección dependerá del tamaño del proyecto, el número de socios, la financiación prevista, y el grado de responsabilidad. Para la mayoría de emprendedores y pequeñas o medianas empresas, la SRL/BV suele ser la opción más habitual. A continuación, explicamos algunas de las sociedad más habituales.
Société à responsabilité limitée o besloten vennootschap (SRL / BV)
La sociedad de responsabilidad limitada (SRL/BV) en Bélgica es la forma societaria de referencia en Bélgica y una de las más utilizadas por empresarios extranjeros. Puede constituirse por un único fundador, que puede ser extranjero y poseer el 100 % de las acciones. No existe un capital mínimo legal fijo, pero los fundadores deben aportar recursos suficientes para financiar la actividad prevista y aportar un plan financiero. La responsabilidad de los socios queda limitada a sus aportaciones.
💡 Por ejemplo, un empresario colombiano que quiera establecer una pequeña empresa de consultoría en Bruselas puede constituir una SRL de la que sea único socio. Si el empresario no comunitario pretende además trabajar en la sociedad, habrá que analizar separadamente la necesidad de una carte professionnelle.
Société anonyme / naamloze vennootschap (SA / NV)
La SA/NV (société anonyme / naamloze vennootschap) está concebida para proyectos de mayor dimensión, estructuras con importante financiación o empresas que quieren facilitar la entrada y salida de inversores. Puede constituirse por un único fundador, pero exige un capital mínimo de 61.500 euros. Sus acciones son más fácilmente transmisibles que las de una SRL, salvo que los estatutos establezcan limitaciones.
💡 Puede resultar adecuada, por ejemplo, para un grupo extranjero que pretenda desarrollar en Bélgica una actividad de cierta dimensión, incorporar varios inversores o estructurar futuras rondas de financiación.
Société coopérative / coöperatieve vennootschap (SC / CV)
La SC/CV (société coopérative / coöperatieve vennootschap) está reservada a proyectos que persiguen una finalidad cooperativa. Requiere al menos tres fundadores y no existe un capital mínimo, aunque debe disponerse igualmente de recursos suficientes. Su característica principal es que la cooperación entre los socios forma parte del funcionamiento de la empresa.
💡 No suele ser la primera opción para un empresario extranjero que simplemente quiere crear una empresa o una filial en Bélgica. Está pensada para proyectos en los que varias personas o empresas colaboran para satisfacer necesidades comunes o defender intereses económicos o sociales compartidos.
Sociedad extranjera ¿filial o sucursal?
Una empresa ya constituida en otro país no tiene por qué que crear una sociedad nueva desde cero. Puede plantearse principalmente dos formas de implantación en Bélgica, constituir una filial belga o establecer una sucursal.
💡 Por ejemplo, una empresa portuguesa que quiera desarrollar el mercado belga puede constituir una SRL belga cuyo único socio sea la propia sociedad portuguesa. Si, en cambio, quiere mantener toda la actividad dentro de la empresa portuguesa, puede estudiar la apertura de una sucursal.
La elección entre filial y sucursal debe analizarse desde la responsabilidad, fiscalidad y estructura del grupo. Para conocer con mayor detalle las diferencias entre SRL, SA y SC, los requisitos de capital, los estatutos, el plan financiero y el procedimiento notarial, consulte nuestra guía sobre la constitución de una sociedad en Bélgica.
¿Cómo constituir una sociedad en Bélgica siendo extranjero? Paso a paso
Constituir una empresa en Bélgica siendo extranjero necesita de seguir un orden para evitar problemas y finalizar la creación correctamente, cumpliendo una serie de requisitos.
Paso 1 | Determinar la nacionalidad y la residencia
El primer punto es comprobar si el empresario es ciudadano de la UE, del EEE o de Suiza, o si procede de un tercer país. La diferencia es importante porque los ciudadanos europeos pueden desarrollar una actividad independiente en Bélgica gracias a la libertad de establecimiento en la Unión Europea. También debe tenerse en cuenta dónde reside actualmente el empresario y si pretende trasladarse a Bélgica, para revisar los siguientes apartados.
Paso 2 | Determinar qué función ejercerá el empresario
Antes de la constitución de la sociedad hay que definir qué papel tendrá el fundador dentro de ella. No es lo mismo ser inversor que trabajar para la sociedad. Tampoco es lo mismo ser socio, socio activo, administrador o trabajador por cuenta ajena. Esta distinción es importante para ciudadanos no comunitarios, porque determina cuales serán las exigencias y requisitos aplicables.
💡 Por ejemplo, no se encuentra en la misma situación un empresario colombiano que únicamente invertirá en una sociedad belga desde su país que otro que pretende trasladarse a Bruselas para dirigir personalmente la empresa.
Paso 3 | Verificar si la actividad o profesión está regulada
El siguiente paso consiste en comprobar si la actividad puede ejercerse libremente o si está sometida a requisitos específicos. Algunas profesiones requieren el reconocimiento de un diploma extranjero en Bélgica, una inscripción profesional o colegial o el cumplimiento de requisitos específicos de acceso a la profesión. Esto significa que constituir legalmente una sociedad no equivale necesariamente a estar autorizado para ejercer todas las actividades incluidas en su objeto social.
💡 Por ejemplo, un profesional sanitario extranjero puede constituir una sociedad en Bélgica, pero seguirá necesitando cumplir los requisitos aplicables al reconocimiento de su título y al ejercicio de su profesión.
Paso 4 | Autónomo, sociedad, filial o sucursal
Un profesional que trabaja personalmente en la empresa puede optar en determinados casos por ejercer como autónomo. Para proyectos que requieren separación patrimonial, socios, inversión o crecimiento, una sociedad —habitualmente una SRL/BV— puede resultar más adecuada. Si ya existe una empresa en otro país, deberá analizarse si interesa crear una filial belga o establecer una sucursal. También deben valorarse la responsabilidad, la fiscalidad, el número de socios, la financiación prevista, la entrada futura de inversores, entre otros.
Paso 6 | Definir socios, administradores y beneficiarios efectivos
Debe tenerse claro quiénes serán los socios, qué porcentaje tendrá cada uno, quién administrará la sociedad y quiénes serán sus beneficiarios efectivos o UBO. Cuando existen holdings o sociedades extranjeras, se debe acordar el organigrama societario. Si existen varios niveles societarios, será necesario poder seguir la cadena hasta identificar a las personas físicas que controlan la empresa.
Paso 7 | Preparar la cuenta bancaria y el expediente KYC
Cuando intervienen socios extranjeros, el banco necesitará comprender quién está detrás de la sociedad, qué actividad realizará y de dónde procede el dinero utilizado para financiarla. Conviene preparar desde el principio documentos de identidad, prueba de domicilio, residencia fiscal, o estructura accionarial, entre otros. Si la estructura incluye holdings, varios países o inversiones relevantes, la documentación debe permitir seguir claramente tanto la propiedad de la empresa como el origen del dinero.
Paso 8 | Constituir y registrar la empresa
Una vez resueltas las cuestiones anteriores puede procederse a la constitución de la sociedad. En función de la estructura escogida, deberán completarse las formalidades correspondientes. En sociedades como la SRL, SA o SC será necesaria la intervención notarial.
💡 El procedimiento más habitual incluye: notario → constitución → inscripción en la BCE/KBO → UBO → IVA → seguridad social.
Paso 9 | Comprobar las licencias y autorizaciones antes de comenzar la actividad
Dependiendo del sector pueden ser necesarias autorizaciones adicionales, licencias o permisos regionales. Esto resulta especialmente relevante en sectores como la construcción, transporte, alimentación, servicios financieros, o determinadas actividades comerciales.
Paso 10 | Preparar la facturación electrónica desde el inicio
Desde el 1 de enero de 2026, la facturación electrónica es obligatoria para las operaciones B2B entre empresas belgas sujetas al IVA. Por ello, una empresa creada a partir de esa fecha debe poder enviar y recibir facturas electrónicas mediante Peppol.
Abrir una cuenta bancaria en Bélgica siendo extranjero
La nacionalidad extranjera no impide abrir una cuenta empresarial en Bélgica, pero cada entidad financiera aplica sus propios procedimientos. Por ello, cuando existen socios no residentes o fondos procedentes del extranjero, es recomendable asistencia jurídica.
¿Es obligatorio tener una cuenta bancaria belga?
Una sociedad belga debe disponer de una cuenta profesional separada de las cuentas personales de sus socios o administradores para desarrollar su actividad. Además, cuando en la constitución de una SRL, SA o SC se realizan aportaciones dinerarias que deben liberarse en el momento de la constitución, los fondos se depositan en una cuenta abierta a nombre de la sociedad en formación. El banco emite entonces una certificación que se entrega al notario y que acredita que las cantidades están a disposición de la futura sociedad. Una vez otorgada la escritura, los fondos pueden desbloquearse.
Identificación KYC del socio extranjero
Antes de abrir la cuenta, el banco debe realizar un procedimiento de KYC (Know Your Customer) y verificar quién está detrás de la empresa. No basta con presentar los estatutos de la sociedad. La entidad financiera deberá identificar, la sociedad, sus administradores y representantes, las personas autorizadas a utilizar la cuenta, y los beneficiarios efectivos o UBO. La normativa contra el blanqueo exige que las entidades financieras identifiquen y verifiquen a sus clientes, representantes y beneficiarios efectivos antes de establecer la relación.
⚠️ Para un empresario extranjero, el banco puede pedir, por ejemplo, el pasaporte, prueba de domicilio, residencia fiscal, actividad profesional, estatutos de otras sociedades, estructura accionarial y documentación que explique el proyecto empresarial en Bélgica.
💡 Por ejemplo, si una sociedad belga pertenece a una sociedad alemana, que a su vez está controlada por una persona física residente fuera de Bélgica, el banco no se limitará normalmente a identificar a la sociedad alemana, deberá determinar quién es la persona física que controla finalmente la estructura.
Identificación de los beneficiarios efectivos
Las sociedades belgas están obligadas a identificar y registrar a sus beneficiarios efectivos o UBO —Ultimate Beneficial Owners—. Con carácter general, se consideran beneficiarios efectivos las personas físicas que poseen o controlan directa o indirectamente la sociedad. La participación superior al 25 % de las acciones o de los derechos de voto constituye un indicio de propiedad o control. La sociedad debe registrar sus UBO dentro de los 30 días siguientes a su constitución, acompañar la información de documentos justificativos y confirmar posteriormente los datos cada año. Cuando existen sociedades matrices extranjeras, holdings o varios niveles de participación, es necesario reconstruir la cadena societaria hasta identificar a las personas físicas que ejercen el control final.
Documentos extranjeros, traducciones y legalización
Cuando los socios, administradores o sociedades matrices están establecidos fuera de Bélgica, el banco puede solicitar el certificado del registro mercantil extranjero, estatutos, documentos de identidad, certificados de domicilio, poderes, y documentos fiscales o financieros. Si estos documentos están redactados en un idioma no oficial en Bélgica, puede solicitarse una traducción jurada. Asimismo, dependiendo del país de origen y del documento, puede ser necesario comprobar si procede apostilla, legalización u otra forma de autenticación.
¿Puede abrirse la cuenta bancaria a distancia?
Algunos bancos permiten realizar el proceso de apertura a distancia. La normativa contra el blanqueo permite procedimientos de identificación a distancia siempre que el banco disponga de mecanismos adecuados para verificar la identidad del cliente. Una sociedad con un único socio residente en otro Estado de la UE suele presentar una situación más sencilla que una estructura con varias sociedades extranjeras, administradores no residentes y beneficiarios efectivos situados en diferentes jurisdicciones. El banco puede solicitar una videollamada, identificación electrónica o, en determinados casos, la presencia física del administrador o representante.
💡 Por ello, es recomendable iniciar el procedimiento bancario con suficiente antelación y no dejar el KYC para el final del proceso de constitución.
¿Qué ocurre si el banco rechaza la apertura de la cuenta?
Bélgica dispone de un servicio bancario básico para empresas destinado a determinadas empresas que tienen dificultades para obtener una cuenta bancaria en Bélgica. Las empresas establecidas en Bélgica e inscritas —o que solicitan su inscripción— en la Banque-Carrefour des Entreprises pueden solicitar este mecanismo. Para un empresario extranjero, en un rechazo bancario conviene analizar el motivo del rechazo y valorar esta alternativa.
¿Puede constituirse una sociedad belga a distancia?
En muchos casos es posible constituir una sociedad belga sin que el fundador tenga que desplazarse físicamente a Bélgica. El notariado belga permite actualmente realizar la constitución mediante procedimientos digitales, videoconferencia y, cuando procede, poderes notariales. Para un fundador extranjero pueden intervenir otros trámites —como la identificación, la apertura bancaria, la aportación de fondos o determinadas autorizaciones profesionales— que requieran documentación adicional o verificaciones específicas.
Constitución mediante poder
Una de las opciones más utilizadas cuando el fundador se encuentra en el extranjero es otorgar un poder para que otra persona firme el acto de constitución en su nombre. El notariado belga permite otorgar una procuración auténtica digital mediante videoconferencia. El poder puede concederse, por ejemplo, a un colaborador de la notaría o al abogado, que posteriormente comparecerá para firmar el acto en representación del fundador. Esto es útil cuando varios socios se encuentran en países diferentes o cuando el empresario extranjero no puede desplazarse a Bélgica en la fecha prevista para la constitución.
💡 Por ejemplo, un empresario español que reside en Madrid puede preparar con una notaría belga la constitución de su SRL y, si se cumplen los requisitos de identificación, otorgar el poder necesario sin tener que viajar exclusivamente para firmar la escritura.
Las empresas españolas que desarrollan su actividad en Bélgica deben analizar no solo su estructura societaria, sino también sus obligaciones fiscales, laborales y regulatorias.
Firma electrónica
La constitución de determinadas sociedades belgas puede realizarse mediante firma electrónica y videoconferencia con el notario. La plataforma notarial Manage My Business permite actualmente tramitar online la constitución de sociedades como la SRL/BV, SA/NV y SC/CV con asistencia de un notario. Para utilizar el procedimiento digital es necesario disponer de un medio de identificación electrónica reconocido y conforme con el sistema eIDAS. En determinados casos pueden utilizarse herramientas como la eID belga, itsme u otros medios de identificación compatibles.
Documentos para constituir una sociedad en Bélgica siendo extranjero
Los documentos necesarios para crear una empresa en Bélgica siendo extranjero dependen de varios factores. Además de la documentación societaria, el notario, el banco o la Administración pueden solicitar documentos adicionales para verificar la identidad de los fundadores, los beneficiarios efectivos, el origen de los fondos o autorizaciones al ejercicio de la actividad.
Fundador persona física o sociedad extranjera
| Tipo de fundador | Documento / información | Finalidad principal |
|---|---|---|
| Persona física extranjera | Pasaporte o documento de identidad válido | Identificar al fundador, administrador o representante |
| Prueba de domicilio | Acreditar residencia y completar controles KYC | |
| Título o documento de residencia, si procede | Verificar su estatuto y la eventual necesidad de carte professionnelle | |
| Descripción de la actividad empresarial | Definir objeto social, códigos de actividad, licencias y plan financiero | |
| Estructura accionarial y administradores | Determinar socios, porcentajes, órganos de gestión y UBO | |
| Justificación del origen de los fondos | Acreditar la procedencia del capital aportado ante el banco | |
| Poderes, si actúa mediante representante | Permitir la constitución o firma a distancia | |
| Documentación relativa a la carte professionnelle, cuando proceda | Acreditar el derecho a ejercer una actividad independiente | |
| Sociedad extranjera | Estatutos vigentes | Verificar denominación, objeto, domicilio y reglas de representación |
| Certificado reciente del Registro Mercantil o equivalente | Acreditar existencia legal, domicilio y representantes | |
| Identificación de los representantes | Determinar quién puede actuar válidamente en nombre de la sociedad | |
| Decisión del órgano competente | Autorizar la inversión o constitución de la sociedad belga | |
| Estructura accionarial y UBO | Identificar las personas físicas que controlan finalmente la estructura | |
| Poderes | Autorizar a una persona para firmar o realizar trámites en Bélgica | |
| Traducciones, apostillas o legalizaciones, cuando procedan | Permitir la utilización válida de documentos extranjeros en Bélgica |
Registro UBO cuando existen socios extranjeros
Cuando una sociedad belga tiene socios extranjeros, debe cumplir igualmente las obligaciones del Registro UBO (Ultimate Beneficial Owner). El objetivo es identificar a las personas físicas que, directa o indirectamente, son propietarias o ejercen el control efectivo sobre la sociedad.
En estructuras internacionales, no basta con identificar al accionista inmediato. Si una SRL belga pertenece a una sociedad española, francesa, estadounidense o de cualquier otro país, será necesario analizar quién controla esa sociedad extranjera y, en su caso, continuar examinando los distintos niveles de participación hasta llegar a las personas físicas que ejercen el control último.
¿Quién es beneficiario de una sociedad belga?
El beneficiario efectivo o UBO es la persona física que posee o controla, directa o indirectamente, una sociedad. Con carácter general, una participación superior al 25 % del capital, de las acciones o de los derechos de voto constituye un indicio de control. También puede ser un beneficiario una persona con una participación inferior si ejerce un control por otros medios. Si no puede identificarse a ninguna persona conforme a estos criterios, se considera UBO a la persona que ejerce la dirección.
💡 Por ejemplo, si una persona física posee directamente el 60 % de una SRL belga, debe identificarse como UBO. El análisis es distinto si ese 60 % pertenece a una holding extranjera. Aquí, habrá que determinar quién controla finalmente esa holding.
Estructuras societarias internacionales
Cuando existe una sociedad extranjera entre el UBO y la sociedad belga, esa empresa actúa como entidad intermediaria dentro de la estructura.
💡 Por ejemplo, Persona física → Holding holandesa → Sociedad a responsabilidad limitada belga.
En este supuesto, la holding no sustituye a la persona física como beneficiario efectivo. Será necesario identificar a las personas físicas que controlan la holding y determinar cuál es su participación o control sobre la sociedad belga. La situación puede complicarse cuando existen varios niveles, o cuando participan varias sociedades y varios inversores.
💡 Por ejemplo, Persona física → Holding mexicana → Sociedad holandesa → SRL belga
En estructuras internacionales, nuestro despacho aconseja preparar un organigrama societario, indicando los porcentajes de participación en cada nivel y las personas físicas que se encuentran en la cadena.
Participaciones indirectas: ¿cómo se calcula el UBO?
Una persona puede ser beneficiaria efectiva aunque no posea directamente ninguna participación en la sociedad belga. Uno de los métodos para analizar estas situaciones consiste en calcular la participación indirecta a través de los niveles societarios.
💡 Por ejemplo, si una persona posee el 80 % de una holding extranjera y esa holding posee el 40 % de una sociedad belga, la participación económica indirecta resultante será: 80 % × 40 % = 32 %
Al superar el 25 %, esa persona deberá, en principio, identificarse como UBO de la sociedad belga. La Administración belga también tiene en cuenta situaciones en las que una persona física controla mediante una participación mayoritaria una sociedad intermediaria que, a su vez, posee más del 25 % de la sociedad belga. También pueden sumarse participaciones directas e indirectas.
💡 Por ejemplo, el supuesto de una persona que posee directamente un 10 % y, a través de otra sociedad, controla indirectamente otro 18 %. Su participación total del 28 % permite identificarla como UBO.
⚠️ En holdings, grupos familiares, pactos entre accionistas o estructuras con distintas clases de derechos de voto debe examinarse tanto la propiedad como el control.
Obligaciones después de registrar los UBO
El Registro UBO no es un trámite que se realiza una sola vez en el momento de constituir la sociedad. Posteriormente, cualquier modificación de la información relativa a los UBO debe actualizarse también dentro del plazo de un mes. Además, la información registrada debe ser confirmada anualmente. Por tanto, deben revisarse cambios como la entrada de un nuevo inversor, una venta de participaciones, una reorganización del grupo, la creación de una nueva holding, cambios en los derechos de voto o cualquier modificación que altere quién controla la sociedad.
💡 Por ejemplo, si una empresa danesa propietaria de una SRL belga es adquirida por un grupo estadounidense, no basta con modificar la información societaria en Dinamarca. La sociedad belga deberá revisar también su Registro UBO para determinar si han cambiado sus beneficiarios efectivos y actualizar la información dentro del plazo.
En cuanto al incumplimiento de las obligaciones UBO, la normativa belga prevé sanciones administrativas de entre 250 y 50.000 euros para determinados responsables de la entidad en caso de incumplimiento de las obligaciones de identificación y comunicación. En determinados supuestos de incumplimiento prolongado, la empresa puede además ser objeto de una baja en la Banque-Carrefour des Entreprises, con posibles consecuencias con bancos y terceros.
💡 Por ello, cuando una sociedad belga pertenece a inversores extranjeros o forma parte de un grupo internacional, conviene tratar el UBO como una obligación de transparencia de la estructura societaria, y no como una formalidad posterior a la constitución.
Seguridad social del empresario extranjero
La creación de una empresa en Bélgica puede generar también obligaciones en materia de seguridad social. En situaciones internacionales, la cotización no depende únicamente de dónde esté constituida la sociedad, sino también de dónde reside la persona y dónde desarrolla efectivamente su actividad.
Administrador independiente
En Bélgica, los administradores de sociedades y los socios activos pueden quedar sujetos al régimen de seguridad social de los trabajadores independientes y deben, en ese caso, afiliarse a una caja de seguros sociales. Debe distinguirse esta obligación personal de la cotización anual a cargo de la propia sociedad, que constituye una obligación diferente.
💡 Por ejemplo, un empresario extranjero que constituye una SRL belga y trabaja personalmente como administrador puede tener que afiliarse al régimen belga de trabajadores independientes y pagar cotizaciones sociales sobre sus ingresos profesionales.
Trabajar simultáneamente en varios países
La situación requiere atención cuando el empresario vive en un país y trabaja también en otro, o desarrolla regularmente actividades independientes en varios Estados. Dentro de la UE, el EEE y Suiza se aplican reglas de coordinación destinadas a que una persona esté sujeta a un único sistema de seguridad social. Para una persona que ejerce actividades independientes en varios Estados, uno de los criterios relevantes es donde desarrolla su actividad. Como referencia, una actividad de aproximadamente el 25 % o más puede determinar la aplicación de la legislación de ese Estado. Si no alcanza ese umbral, debe analizarse dónde se encuentra el centro de interés de sus actividades.
💡 Por ejemplo, un empresario residente en Madrid que administra una sociedad belga pero desarrolla una parte importante de su actividad profesional desde España, será necesario determinar qué legislación resulta aplicable conforme a las reglas europeas.
Ciudadanos de la Unión Europea
Para los ciudadanos de la UE, del EEE y de Suiza, las normas europeas coordinan los distintos sistemas nacionales para evitar, en principio, una doble afiliación. Cuando un empresario trabaja en Bélgica y en otro Estado miembro, puede ser necesario obtener un certificado A1, que acredita qué legislación de seguridad social resulta aplicable. El INASTI es la autoridad competente en Bélgica para expedir este certificado a los trabajadores independientes sujetos al sistema belga.
Nacionales de terceros países
Para los ciudadanos no comunitarios, la situación depende tanto de la legislación belga como de la posible existencia de convenios internacionales de seguridad social. Bélgica ha celebrado acuerdos bilaterales con diversos países, que pueden determinar qué sistema resulta aplicable y evitar determinadas situaciones de doble cotización.
💡 Existen, por ejemplo, acuerdos con países como Canadá, India, Turquía o Chile. Por tanto, un empresario no UE que trabaja en Bélgica, debe comprobar dónde debe cotizar y si existe un convenio aplicable con su país de origen.
Fiscalidad y seguridad social
El país en el que una persona paga impuestos no tiene por qué coincidir necesariamente con el país en el que cotiza a la seguridad social. La fiscalidad se determina conforme a las normas tributarias nacionales y los convenios para evitar la doble imposición. La seguridad social, en cambio, se rige por sus propias reglas de coordinación europeas o por los convenios internacionales aplicables.
💡Por ejemplo, un administrador residente en Holanda puede percibir una remuneración de una sociedad belga y tener determinadas obligaciones fiscales vinculadas a Bélgica, mientras que su seguridad social puede seguir estando sometida al sistema holandés.

Casos prácticos de éxito | cómo ayudamos a a establecerse en Bélgica
La situación de cada cliente es diferente. La nacionalidad, el país de residencia, el papel dentro de la empresa y el lugar desde el que desarrollará la actividad pueden modificar la estructura más adecuada. Los siguientes ejemplos muestran algunas situaciones que tratamos con éxito, y cómo las resolvimos.
Caso 1 | Empresario francés que se traslada a Bruselas para crear una SRL
La situación. Un empresario francés quería trasladarse a Bruselas para desarrollar una actividad de consultoría a través de su propia sociedad. Su objetivo era ser único socio y administrador de una SRL y trabajar desde Bélgica.
Cómo lo resolvimos. Al tratarse de un ciudadano de la Unión Europea, no era necesario solicitar una carte professionnelle ni un permiso de trabajo. La estrategia consistió en coordinar la constitución de la SRL con su instalación en Bélgica, su afiliación a la seguridad social como independiente y las correspondientes formalidades de residencia ante la Comuna.
El resultado. El empresario pudo establecer su actividad en Bruselas con rápidez a través de una sociedad de la que mantenía todo el control, sin necesidad de incorporar un socio belga, ni tramitar autorizaciones adicionales. Nuestros abogados especialistas en Consultoría de empresas colaboraron en la implantación de la sociedad y su seguimiento.
Caso 2 | Empresario italiano que creó una sociedad belga pero continuó viviendo en Roma
La situación. Un empresario italiano quería constituir una sociedad en Bélgica para desarrollar el mercado belga, pero deseaba mantener su residencia personal en Roma y continuar gestionando su actividad desde Italia. El problema no fue la constitución de la empresa —que como ciudadano de la UE no planteaba dificultades particulares—, sino evitar que la estructura generase problemas fiscales o de seguridad social entre Bélgica e Italia.
Cómo lo resolvimos. Antes de constituir la sociedad analizamos dónde se desarrollarían las funciones del administrador, qué decisiones se tomarían desde Italia y cuáles desde Bélgica, cómo se organizaría la actividad y qué remuneración percibiría el empresario. La estructura se diseñó separando la actividad belga de las funciones desde Italia y teniendo en cuenta las reglas aplicables a la residencia fiscal, la dirección y la coordinación europea de la seguridad social.
El resultado. El cliente pudo mantener su residencia en Italia y participar en la administración de la sociedad belga con una estructura previamente organizada para reducir el riesgo de conflictos entre ambos Estados.
Caso 3 | Empresario colombiano que constituyó una SA y se trasladó a Bélgica
La situación. Un empresario colombiano quería trasladarse a Bélgica para crear una sociedad anónima. A diferencia de un ciudadano europeo, la constitución de la SA no era suficiente para instalarse y trabajar en Bélgica.
Cómo lo resolvimos. El proyecto se estructuró desde tres perspectivas: sociedad, actividad profesional y residencia. Se preparó de manera coordinada el proyecto empresarial, la estructura financiera, y la documentación necesaria para solicitar la carte professionnelle. El expediente debía demostrar la viabilidad y coherencia económica del proyecto, la experiencia profesional del empresario y los recursos disponibles. Además, se coordinó su residencia en Bélgica.
El resultado. La estructura permitió la implantación empresarial, y no simplemente como la constitución aislada de una sociedad. El fundador pudo instalarse en Bélgica y desarrollar la actividad a través de la sociedad. Este tipo de expediente muestra por qué, para ciudadanos no comunitarios, la planificación de residencia debe comenzar antes de la constitución.
Caso 4 | Empresario mexicano que quiere invertir en una sociedad belga
La situación. Un empresario mexicano quería aportar capital a una sociedad belga y convertirse en accionista, pero no tenía intención de participar en la gestión de la sociedad. Su principal duda era si, por ser nacional de un tercer país, debía obtener una carte professionnelle para realizar la inversión.
Cómo lo resolvimos. Se delimitó su posición como socio inversor, diferenciándola de la de un socio activo o administrador que desarrolla una actividad independiente en Bélgica. La estructura societaria permitió al inversor participar en el capital y ejercer sus derechos como socio, mientras que la gestión de la empresa quedó atribuida a los administradores de la sociedad. También se preparó la documentación relativa al UBO y al origen de los fondos, aspectos relevantes en este tipo de expedientes.
El resultado. El empresario pudo participar en la sociedad belga como inversor sin trasladar su residencia a Bélgica.
Caso 5 | Empresa estadounidense que quiere desarrollar actividad en Bruselas
La situación. Una sociedad estadounidense quería establecer una presencia permanente en Bruselas para atender clientes europeos y contratar personal local. La primera cuestión era decidir si convenía abrir una sucursal de la empresa estadounidense o constituir una filial belga.
Cómo lo resolvimos. Antes de elegir la estructura analizamos el grado de autonomía que tendría la actividad belga, los riesgos, la contratación prevista, la responsabilidad de la sociedad matriz y la evolución a largo plazo del proyecto. Una sucursal habría permitido operar directamente a través de la sociedad estadounidense, pero habría mantenido una vinculación jurídica directa con la matriz. Dado que el proyecto preveía una presencia estable, contratación local y crecimiento independiente, se optó por una filial belga con personalidad jurídica propia, participada por la sociedad estadounidense. Se coordinó la documentación de la sociedad estadounidense, la identificación de representantes y UBO, el expediente bancario y las formalidades necesarias para constituir la sociedad en Bélgica.
El resultado. El grupo obtuvo una estructura belga autónoma desde la que podía contratar, celebrar contratos y desarrollar el mercado europeo, manteniendo al mismo tiempo una separaciónrespecto de la matriz estadounidense. Para una empresa extranjera es importante preguntarse ¿qué estructura protege mejor al grupo y se adapta a nuestros planes de crecimiento en Bélgica?.
¿Necesita ayuda para la constitución de una sociedad en Bélgica siendo extranjero y planificación?
Crear una empresa en Bélgica siendo extranjero es posible, pero el éxito del proyecto depende de algo más. Todos los aspectos analizados en el presente artículo deben analizarse de forma coordinada. Una estructura bien diseñada con antelación permite evitar problemas, costes y litigios posteriores con la Administración, el banco o las autoridades migratorias y fiscales. En Arthur & Marin, nuestros abogados especializados en Derecho de Empresa en Bélgica, Derecho Internacional y Derecho Comercial Internacional asesoran a empresarios, inversores y sociedades extranjeras en todo el proceso de implantación en Bélgica. Desde la elección de la estructura, constitución de la sociedad, carte professionnelle, residencia, fiscalidad internacional, UBO, banca, KYC, seguridad social y licencias.
Contáctenos a través de info@arthurmarin.com o al +32 465 345 345 para solicitar una consulta y estudiar la mejor forma de establecer su actividad en Bélgica.
💡 Analizamos su situación y diseñamos una estructura adaptada a su proyecto empresarial y objetivos.