Bélgica, reconocida por su ubicación estratégica en el corazón de Europa y su sólida economía, ofrece grandes oportunidades de negocio para las empresas españolas. Sin embargo, las diferencias entre los sistemas legales, fiscales y comerciales de España y Bélgica hacen necesario comprender en detalle las diversas regulaciones aplicables.
Por otro lado, las empresas españolas que operan o buscan expandirse en Bélgica enfrentan un entorno diverso. En este artículo, exploraremos los aspectos clave que deben conocer estas empresas, además de detallar los servicios legales que ofrecemos desde el despacho Arthur & Marín.
Constitución jurídica de empresas en Bélgica
Existen varias formas legales de constitución de empresas que las compañías españolas pueden adoptar al operar en Bélgica, tales como:
- Sociedad Responsabilidad Limitada (SRL): La opción más común, con responsabilidad limitada, estatutos flexibles y sin requisitos en cuanto a capital social.
- Sociedad Anónima (SA): Ideal para empresas grandes o aquellas que planean salir a bolsa.
- Société Cooperativa (SC): Empresas cooperativas que se enfocan en la colaboración entre sus miembros.
- Sociedad Simple (SS): Sociedad de responsabilidad solidaria en la que colaboran al menos dos personas, físicas o jurídicas.
- Sociedad en Comandita (SComm): Formada por “socios colectivos” y “socios comanditarios”. Las decisiones deben tomarse por unanimidad.
Cada tipo de entidad tiene sus propias características y requisitos, por lo que es fundamental elegir la estructura adecuada. Consulta nuestra guía especializada en constitución de sociedades en Bélgica, para más información.
Establecer una filial, sucursal o unidad de establecimiento en Bélgica
La filial es una entidad jurídica independiente de la empresa matriz, con sus propios estatutos. Por el contrario, la sucursal no tiene personalidad jurídica propia y depende directamente de la matriz, que asume la responsabilidad de sus operaciones. Para su constitución, se requiere:
- Estatutos redactados en uno de los idiomas oficiales de Bélgica (francés, neerlandés o alemán).
- Un certificado de constitución de la matriz, y la decisión de la junta directiva autorizando la creación.
- Además, se debe nombrar a un representante legal, especialmente para las sucursales. Deberá residir en Bélgica y contar con poderes notariales para actuar en nombre de la entidad.
Para formalizar la creación de la entidad, es esencial registrarla en el Banco Carrefour de Empresas (BCE). Asimismo, los documentos de constitución y los nombramientos deben publicarse en el «Moniteur Belge». Por otro lado, si se contratan empleados en Bélgica, será necesario registrarse ante la Oficina Nacional de Seguridad Social (ONSS). Además, en sectores específicos como el financiero o farmacéutico, podrían requerirse licencias adicionales antes de iniciar operaciones.
Finalmente, es posible optar por crear una unidad de establecimiento en Bélgica, lo que permite ejercer una actividad sin constituir una sociedad ni nombrar un representante en el país, ya que carece de personalidad jurídica propia. Esta opción facilita la apertura de un punto de venta, un taller de producción, una oficina o una sede administrativa, gestionados directamente desde la sede principal ubicada en el extranjero. Sin embargo, es imprescindible que dicha unidad desarrolle su actividad en Bélgica y disponga de una dirección dentro del país.
Aspectos fiscales y tributarios para empresas españolas en Bélgica
El sistema tributario belga es uno de los más complejos en Europa, y es necesario comprender cómo funciona. Entre los aspectos a considerar, se incluyen:
- Impuesto de Sociedades. Bélgica tiene una tasa estándar de impuestos corporativos del 25%, con algunas reducciones para las pequeñas y medianas empresas. También existen incentivos fiscales para actividades de investigación y desarrollo
- IVA o TVA (Impuesto al Valor Añadido). El IVA estándar en Bélgica es del 21%, aunque hay tipos reducidos para ciertos productos y servicios.
- Impuestos sobre dividendo y ganancias. Las empresas deben estar al tanto de la retención fiscal sobre dividendos e intereses, que varía dependiendo de los tratados fiscales entre Bélgica y otros países, incluida España.
- Impuestos regionales. Las empresas pueden estar sujetas a impuestos regionales dependiendo de la ubicación de sus operaciones.
Una planificación fiscal adecuada es esencial para maximizar los beneficios fiscales, cumplir con las normativas locales y evitar sanciones.
Contratación de personal en Bélgica y contratación internacional
Las empresas españolas deben deseen contratar personal en Bélgica, deben estar al tanto de la legislación en cuanto a contratación, despido, condiciones laborales, y seguridad social. Por ejemplo, en materia de contratos de trabajo (temporal o indefinido), salario mínimo, y beneficios en especie.
Además de cumplir con la legislación belga, las empresas deben cumplir con las normativas europeas que rigen la movilidad laboral y los derechos de los trabajadores transnacionales. Para más información sobre desplazamiento de trabajadores temporales en Bélgica, os invitamos a consultar el siguiente artículo.
Servicios legales a empresas españolas en Bélgica
Como despacho especializado en derecho corporativo, fiscal y europeo, ofrecemos una amplia gama de servicios jurídicos a empresas españolas en Bélgica, tales como:
- Asesoramiento jurídico. Sobre constitución de empresas, estructura corporativa y cumplimiento normativo en Bélgica.
- Comercio Internacional. Aspectos legales relacionados con la internacionalización de las empresas, incluyendo transporte y logística, aranceles, aduanas y convenios comerciales.
- Planificación fiscal internacional. Optimización de la carga tributaria, convenios bilaterales, asesoramiento sobre impuestos de sociedades, IVA, retenciones fiscales y planificación internacional.
- Contratación internacional y derecho laboral. Redacción de contratos laborales, asesoramiento sobre el cumplimiento de las leyes laborales belgas, y resolución de conflictos laborales.
- Cumplimiento regulatorio. Asegurar el cumplimiento con las normativas locales y europeas sobre el sector específico, protección de datos, propiedad intelectual, y más.
- Litigios y resolución de conflictos. Representación legal en litigios comerciales, disputas contractuales y conflictos laborales.

Ayudas y subvenciones del gobierno belga para empresas extranjeras
El gobierno belga ofrece diversos incentivos fiscales y subvenciones a las empresas extranjeras que invierten en el país. Estos incentivos están disponibles para empresas que operen en sectores estratégicos como tecnología, investigación, desarrollo, energía renovable y otros.
Por ello, las empresas españolas pueden beneficiarse de estas ayudas si cumplen con los requisitos establecidos gracias a nuestro asesoramiento, pues este proceso puede ser complicado.
Regulación de las inversiones extranjeras en Bélgica
Las leyes belgas permiten la inversión extranjera en la mayoría de los sectores, pero existen restricciones en áreas sensibles como las telecomunicaciones y la defensa. Las inversiones deben cumplir con la legislación vigente, especialmente en términos de control de capitales y transferencia de tecnología.
Normativa ambiental en Bélgica para empresas españolas
Bélgica tiene una de las normativas ambientales más estrictas de Europa. Las empresas que operan en el país deben cumplir con los requisitos relacionados con la gestión de residuos, emisiones de carbono y uso de recursos naturales.
Además, la legislación ambiental belga está en línea con los objetivos de sostenibilidad de la Unión Europea, lo que significa que las empresas españolas deben adaptarse a estas regulaciones si desean operar de manera responsable y evitar sanciones.
Para más información de negocio
Bélgica es un mercado atractivo para las empresas españolas, ofreciendo numerosas oportunidades de negocio en diversos sectores. No obstante, su complejo entorno regulatorio exige un asesoramiento especializado para garantizar el cumplimiento de las normativas belgas y de la Unión Europea.
En Arthur & Marín, disponemos de una amplia experiencia en derecho internacional y corporativo, proporcionando soluciones personalizadas para cada cliente. Para más información o una consulta personalizada, no dude en contactarnos escribiendo a info@arthurmarin.com o llamando al +32 465 345 345.