Una reclamación de gran cantidad en Bélgica implica actuar dentro del plazo y elegir la mejor opción para asegurar el cobro. En muchos casos, una mala decisión provoca que la deuda no se pueda cobrar o se tarde más de lo necesario. En este artículo te explicamos cómo funcionan las reclamaciones de deuda en Bélgica, qué procedimientos existen, cuales te convienen en función de tu situación, y cómo recuperar tu dinero.
¿Qué es una reclamación de cantidad en Bélgica?
Una reclamación de cantidad en Bélgica es el procedimiento mediante el cual una persona física o jurídica (acreedor) exige el pago de una suma de dinero debida por otra (deudor), ya sea por vía amistosa o judicial. Hablando jurídicamente, se trata de una acción destinada a obtener el cumplimiento de una obligación de pago derivada de una relación contractual. Este tipo de procedimientos es frecuente tanto en el ámbito civil como en el mercantil, especialmente en casos de impago.
Diferencia entre deuda civil y deuda mercantil
Es fundamental distinguir entre ambos tipos de deuda, ya que afectan a los plazos, vías para recuperar el dinero y tribunales competentes, entre otros. Una deuda civil es cuando surge entre particulares (por ejemplo, préstamos personales, acuerdos privados). En cambio, una deuda mercantil, se produce entre empresas o en el marco de una actividad profesional (por ejemplo, facturas impagadas, contratos comerciales).
Ejemplos habituales de reclamación de cantidad
En la práctica, los casos más frecuentes incluyen facturas impagadas entre empresas, préstamos entre particulares no devueltos, incumplimientos contractuales (servicios no abonados) y reconocimientos de deuda no ejecutados.
💡 En todos estos supuestos, la ley belga permite iniciar acciones para reclamar deuda en Bélgica.
Marco legal del recobro de deudas en Bélgica
Desde un punto de vista jurídico, la reclamación de cantidad en Bélgica se establece principalmente en el Código Civil belga y del Código Judicial. En particular, el principio de obligación contractual se recoge en el antiguo artículo 1134 del Código Civil, que establece que los contratos tienen fuerza de ley entre las partes (pacta sunt servanda), lo que implica que el deudor está obligado a cumplir con el pago acordado.
En materia de responsabilidad por incumplimiento, el antiguo artículo 1147 del Código Civil permite al acreedor reclamar daños y perjuicios, incluyendo intereses de demora, cuando el deudor no cumple su obligación de pago. Por su parte, el Código Judicial belga regula los procedimientos para reclamar judicialmente una deuda, incluyendo las normas sobre competencia de los tribunales (artículos 624 y siguientes) y los mecanismos de ejecución forzosa, que permiten al acreedor obtener el cobro mediante embargo de bienes o cuentas bancarias tras una sentencia favorable.
💡 Estas disposiciones constituyen la base legal para reclamar deuda en Bélgica, y es importante conocerlo para maximizar las probabilidades de éxito
¿Cuándo puedes reclamar una deuda en Bélgica?
No toda deuda puede reclamarse de forma automática. En Bélgica, antes de iniciar cualquier acción —ya sea amistosa o judicial— hay que verificar que la deuda cumple una serie de condiciones.
💡 En realidad, la viabilidad de reclamar deuda en Bélgica depende de tres elementos. La naturaleza de la deuda, las pruebas que se poseen y el momento en el que se reclama.
Requisitos legales para reclamar una deuda
Para que una reclamación prospere ante los tribunales belgas, la deuda debe ser cierta, líquida y exigible. En cuanto a la deuda cierta, debe existir una obligación clara de pago.
💡 Ejemplos: Una factura emitida tras un servicio efectivamente prestado, un contrato firmado con obligación de pago, y un reconocimiento de deuda por escrito
Cuando hablamos de deuda líquida, el importe debe estar determinado, y la cantidad reclamada debe ser exacta y calculable.
💡 Ejemplos: Una factura de 1.250.000 €, es una deuda líquida. Si existe un contrato con precio definido, entonces la deuda líquida. Si la indemnización no es cuantificable, entonces la deuda no es líquida.
En cuanto a la deuda exigible el plazo debe haber vencido, es decir, no se puede reclamar una deuda antes de que sea exigible.
💡 Ejemplo: Si una factura tiene un plazo de pago de 30 días, solo reclamable a partir del día 31.
En cuanto a la prueba documental, esta es fundamental, y hay que poder demostrarla. Los tribunales valoran, por ejemplo, los contratos firmados (prueba sólida principal), las facturas emitidas (especialmente entre empresas), los correos electrónicos (muy utilizados como prueba), y los mensajes o comunicaciones (WhatsApp también puede admitirse).
💡Con un expediente sin pruebas, puede ser difícil reclamar la deuda. Por eso es importante guardar y recopilar toda la documentación en relación con la misma.
Plazos de prescripción en Bélgica
Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta, es conocer y no obviar los plazos de prescripción para reclamar la deuda. La prescripción implica que, una vez transcurrido un determinado tiempo, el acreedor pierde el derecho a reclamar.
| Tipo de deuda | Plazo de prescripción |
|---|---|
| Civil (particulares) | 10 años |
| Comercial (empresas) | 5 años |
¿Desde cuándo empieza a contar el plazo? El plazo de prescripción comienza, en general, desde la fecha de vencimiento de la deuda, o el momento en que la obligación debía cumplirse.
💡 Ejemplo: Si la factura tiene fecha de vencimiento el 1 de enero de 2020, la prescripción empieza a correr desde esa fecha.
En cuanto a los plazos de prescripción, estos se rigen por el artículo 2262bis del Código Civil, que como hemos visto, fija en principio un plazo general de 10 años para las deudas entre particulares, mientras que deudas comerciales se someten a plazos más breves (habitualmente 5 años en la práctica mercantil).A veces, la prescripción no es definitiva, sino que puede interrumpirse a través de ciertos actos, como el envío de un requerimiento formal (mise en demeure), el reconocimiento de la deuda por el deudor, o el inicio de acciones judiciales.
Procedimientos para reclamar cantidad monetaria en Bélgica
Cuando se trata de una reclamación de gran cantidad monetaria en Bélgica, no todas las deudas deben reclamarse por el mismo mecanismo. La mejor solución, la cual habrá que analizar de forma personalizada, dependerá de varios factores (entre otros, si la deuda ha sido contestada, si el deudor es una empresa o un consumidor, las pruebas que se poseen, y si el asunto recae en Bélgica o es un asunto internacional).
Reclamación amistosa en Bélgica (notificación formal)
La reclamación amistosa suele ser el primer paso para reclamar una deuda en Bélgica. Consiste en dirigir al deudor una mise en demeure o requerimiento formal de pago, en el que se identifica la deuda, su origen, el importe reclamado, el plazo para pagar y las consecuencias judiciales de no pagar en el plazo otorgado. Es la primera fase antes de comenzar una vía judicial. Suele servir para tres objetivos, presionar al deudor, comenzar una posible negociación, y preparar la eventual demanda judicial posterior. Para más información, revise nuestro artículo sobre notificación formal en Bélgica.
¿Por qué esta vía sigue siendo tan importante? Una deuda puede resolverse sin juicio si el deudor percibe que la siguiente etapa será una demanda judicial. Además, la presión suele aumentar cuando el requerimiento de pago menciona también intereses de demora, y posibles costas judiciales.
Vía extrajudicial para deudas no impugnadas entre empresas en Bélgica
Dentro de las distintas opciones para reclamar una deuda en Bélgica, existe un procedimiento en el ámbito empresarial bastante único. Se trata del recobro extrajudicial de deudas dinerarias no impugnadas entre empresas. A diferencia de otros sistemas jurídicos, en Bélgica este procedimiento es única, pero se deben cumplir los requisitos necesarios. Este mecanismo está regulado en los artículos a partir del articulo 1394 del Código Judicial belga y permite al acreedor iniciar un procedimiento sin necesidad de acudir a una demanda judicial. El procedimiento se articula mediante la intervención de un abogado y de un huissier de justice, quien formaliza el requerimiento y da inicio al proceso que puede desembocar en un título ejecutable si el deudor no reacciona dentro del plazo. En Arthur & Marin, somos un despacho especializado en Derecho de Empresa.
¿Cuándo utilizar esta vía para reclamar una deuda en Bélgica?
Este procedimiento se puede utilizar cuando la deuda no es oponible (no ha sido impugnada por la otra parte), y permite al acreedor actuar con rapidez sin necesidad de iniciar un procedimiento judicial. Además, permite reducir significativamente los plazos, siempre y cuando las dos partes sean personas morales. Si el deudor formula oposición a la deuda, entonces no podrá utilizarse este procedimiento.
Procedimiento monitorio en Bélgica
El procedimiento monitorio en Bélgica es otra vía alternativa para reclamar una deuda en Bélgica, por parte de empresas o particulares. No obstante la llamada procédure sommaire d’injonction de payer, está restringida a supuestos concretos y, sobre todo, a deudas de importe reducido, que no superan los 1.860 EUR. En resumen, se trata de un procedimiento simplificado que permite al acreedor solicitar el pago de una deuda sin necesidad de iniciar un proceso judicial ordinario. Su objetivo es facilitar el cobro (procedimiento más rápido y sencillo), aunque su principal restricción es el importe de la deuda. Además si el deudor formula oposición, el procedimiento pierde su carácter simplificado, y el asunto se traslada a un proceso judicial ordinario (el cual explicamos a continuación).
Procedimiento judicial ordinario en Bélgica
Cuando se trata de reclamar una deuda importante en Bélgica o cuando el deudor impugna la obligación de pago, el procedimiento es el procedimiento judicial ordinario. A diferencia de otros procedimientos, el tribunal analiza el fondo del asunto, entre otros, la existencia de la deuda, su importe, y las obligaciones contractuales o los argumentos de la parte defensora. El procedimiento permite obtener finalmente una sentencia judicial firme y ejecutable. En el procedimiento judicial, además del núcleo de la reclamación (deuda), se puede también solicitar otros importes como veremos más adelante (intereses, costas o indemnización, etc).
¿Cómo funciona un procedimiento judicial realmente?
Un procedimiento judicial en Bélgica suele seguir la misma estructura. El procedimiento comienza con la presentación de la demanda ante el tribunal competente (civil o de empresa, según el caso). Si la parte defensora se opone, las partes acuerdan un calendario, donde presentan sus argumentos por escrito, junto con la documentación que sustenta su posición. Una vez el turno de conclusiones agotado por ambas partes (y los argumentos presentados), el tribunal fija una audiencia oral de juicio, para escuchar a ambas partes. Finalmente, el juez dicta una resolución (sentencia) que decide sobre la reclamación de cantidad, y en su caso, los intereses debidos.
💡Durante el procedimiento judicial se pueden incluir peritajes, y la documentación probatoria se debe aportar al procedimiento.
El tiempo necesario para obtener una sentencia puede variar en función de varios factores como la carga del tribunal, la existencia de oposición de la parte defensora (aumenta la duración), y la necesidad de ciertos peritajes. En términos generales, un procedimiento judicial de reclamación de deuda en Bélgica puede durar entre 6 y 18 meses. Una vez dictada la sentencia, si el deudor no paga voluntariamente, será necesario iniciar la fase de ejecución, que puede incluir el embargo de cuentas bancarias, embargo de bienes y la intervención de un huissier de justice.
Mediación y conciliación en Bélgica, otras alternativas
En determinados contextos —especialmente en relaciones comerciales continuadas o cuando existe un desacuerdo parcial—, los procedimientos de resolución de conflictos como la mediación y la conciliación judicial, pueden ofrecer una buena solución para evitar un litigio.
¿Qué es la mediación en Bélgica y cómo funciona?
La mediación es un proceso en el que un tercero neutral e independiente (el mediador) ayuda a las partes a alcanzar un acuerdo voluntario. A diferencia del juez, el mediador no impone una decisión. Su función es facilitar la negociación, clarificar los intereses de cada parte y ayudar a tomar una solución aceptable para ambas. La mediación puede intervenir antes de iniciar un procedimiento judicial, durante el procedimiento, o incluso en fase avanzada del conflicto.
¿Qué es la conciliación judicial?
La conciliación judicial tiene lugar ante un juez. En este caso, el juez no decide el conflicto, sino que intenta acercar las posiciones de las partes para que alcancen un acuerdo. Este acuerdo, una vez homologado por el juez, tiene valor jurídico y puede ser ejecutado. En Bélgica, este tipo de conciliación puede solicitarse incluso antes de iniciar un procedimiento contencioso.
¿Cuándo es recomendable optar por mediación o conciliación?
Estos procedimientos no son adecuadas para todos los casos, pero pueden ser eficaces en situaciones concretos, como por ejemplo, cuando existe una relación comercial a preservar, se desean obtener pagos fraccionados, reestructuración de la deuda o compensaciones comerciales. Si el deudor reconoce parte de la deuda pero cuestiona por ejemplo la calidad del servicio o el importe, la mediación puede ser una solución interesante. En cuanto a sus ventajas, permiten reducir los tiempos de resolución, disminuyen los costes legales, y preservan las relaciones comerciales o personales. En cuanto a sus limitaciones, no suelen ser recomendables cuando el deudor actúa de mala fe o intenta retrasar el proceso ganar tiempo, y si existe un riesgo de insolvencia.
Orden europea de pago (proceso monitorio europeo)
Cuando la deuda tiene un componente transfronterizo dentro de la Unión Europea, se puede optar por la orden europea de pago (proceso monitorio europeo). Se trata de un procedimiento uniforme a nivel europeo, para facilitar el cobro de créditos dinerarios no impugnados entre partes situadas en distintos Estados miembros. Este mecanismo sirva para obtener, en plazos relativamente cortos, una resolución con fuerza ejecutiva en toda la UE, valioso en el comercio internacional.
¿Qué es el proceso monitorio europeo y cómo funciona?
La orden europea de pago es un procedimiento regulado por el Derecho de la Unión Europea que permite al acreedor presentar una solicitud ante el tribunal nacional. A partir de ahí, si la demanda cumple los requisitos, el órgano jurisdiccional puede emitir una orden de pago europea sin necesidad de audiencia del deudor. El deudor dispone de un plazo para oponerse, y si no se formula oposición dentro de ese plazo, la orden se convierte en título ejecutivo, lo que permite iniciar directamente medidas de ejecución, como embargos, en el país de la U.E donde se encuentren los bienes del deudor. Por su condición, este mecanismo es útil para el cobro de deudas internacionales.
¿Cuándo aplicar la orden europea de pago?
La orden europea de pago está pensada para situaciones concretas en las que concurren varios elementos, a saber:
- Relación transfronteriza dentro de la UE: Debe existir un elemento internacional, es decir, que el acreedor y el deudor estén domiciliados en distintos Estados miembros de la Unión Europea.
- Deuda dineraria clara, líquida y exigible: La deuda debe estar perfectamente determinada, haber vencido y no presentar complejidades jurídicas significativas.
- Ausencia de impugnación: Aunque el procedimiento permite oposición, su eficacia se basa en que el deudor no tenga intención de discutir seriamente la deuda.
- Contexto comercial internacional: Es especialmente útil en relaciones entre empresas que operan en distintos países, donde las facturas impagadas internacionales son frecuentes.
Se trata de un procedimiento estandarizado y simplificado, más rápido que un juicio normal, con reconocimiento automático en la Unión Europea. Si el deudor formula oposición dentro del plazo previsto, el procedimiento se transforma en un proceso judicial ordinario.
💡 Ejemplo práctico: Una empresa francesa presta servicios a una sociedad belga y emite una factura de 35.000 €, que no es pagada. Si no se prevé oposición, la empresa puede utilizar el procedimiento monitorio europeo para reclamar directamente el importe desde Francia o Bélgica.Si el deudor no responde, el acreedor obtiene un título ejecutivo válido, lo que permite iniciar directamente el embargo de cuentas o bienes donde el deudor tenga bienes.
Comparativa de procedimientos para reclamar una gran cantidad en Bélgica
| Procedimientos | Cuándo conviene | Para qué tipo de deuda | Rapidez | Coste inicial | Particularidades |
|---|---|---|---|---|---|
| Reclamación amistosa | Siempre como primer filtro estratégico | Civil o mercantil | Alta | Bajo | No garantiza cobro |
| Vía extrajudicial entre empresas | Deuda no impugnada entre empresas | Facturas y deudas comerciales claras | Media-alta | Medio | No sirve si hay contestación |
| Procedimiento monitorio belga | Solo para importes reducidos | Deuda dineraria hasta 1.860 € | Alta | Bajo-medio | No adecuado para grandes cuantías |
| Procedimiento judicial ordinario | Deuda elevada o discutida | Civil o mercantil | Media-baja | Medio-alto | Más lento y técnico |
| Orden europea de pago | Litigio transfronterizo UE no impugnado | Crédito dinerario determinado | Alta | Medio | Solo en ámbito UE |
| Mediación / conciliación | Cuando interesa acuerdo | Deuda discutida o relación a preservar | Variable | Variable | Requiere voluntad de las partes |

Intereses de demora y costes reclamables en Bélgica
En una reclamación de gran cantidad en Bélgica, el derecho belga permite al acreedor reclamar también intereses de demora y determinados costes asociados al impago, lo que aumenta la cantidad total final a recuperar.
Intereses de demora en Bélgica
En Bélgica, los intereses aplicables dependen principalmente del tipo de relación jurídica entre las partes.
Intereses legales (relaciones civiles)
En relaciones entre particulares, se aplican los llamados intereses legales, cuyo tipo se fija periódicamente por normativa. Estos intereses se aplican cuando no existe un tipo pactado, suelen ser más bajos que los comerciales, y comienzan a devengarse desde que la deuda es exigible o desde el requerimiento formal, según el caso.
💡Son habituales en préstamos entre particulares o deudas civiles.
Intereses comerciales
En el ámbito mercantil, especialmente en facturas impagadas entre empresas, se aplican los intereses de demora comerciales, o en su caso lo pactado sobre contrato mercantil. Estos intereses son más elevados que los intereses legales, se aplican en caso de impago, y pueden empezar a correr sin necesidad de requerimiento previo si se cumplen ciertos requisitos, y según lo convenido en un principio por contrato.
Importes reclamables en una reclamación de deuda en Bélgica
El sistema belga permite recuperar parte de los gastos, como veremos a continuación.
Gastos de abogado e indemnización de procedimiento
En Bélgica, los honorarios de abogado no se trasladan totalmente a la parte que pierde el procedimiento. En su lugar, el sistema prevé una compensación parcial denominada indemnización de procedimiento (indemnité de procédure / rechtsplegingsvergoeding). Esto significa que el juez puede condenar a la parte perdedora a pagar una cantidad fija al acreedor vencedor, destinada a cubrir parte de los gastos legales. Esta cantidad no se calcula en función de los honorarios abonados al abogado, sino que se determina conforme a unas escalas legales que dependen, principalmente, del valor económico del litigio. Para conocer estos gastos, haz click aquí. Por tanto, el acreedor puede obtener una compensación que reduce el impacto económico del procedimiento, y esto es sobre todo importante en reclamaciones de deuda en Bélgica de importe elevado.
Otros gastos reclamables en Bélgica
Además de la indemnización de procedimiento (costas), existen otros gastos que pueden ser recuperados en el marco de una reclamación de deuda. Entre ellos destacan los gastos derivados de la intervención del huissier de justice, en la fase de ejecución. Esto incluye, por ejemplo, los gastos asociados a embargos de cuentas bancarias, o embargos de bienes. En conjunto, se permite al acreedor recuperar gran parte de los gastos generados por el impago.
💡 Ejemplo práctico de cálculo: Para entender mejor el impacto de estos conceptos, imaginemos una empresa que inicia una reclamación de deuda en Bélgica por una factura impagada de 250.000 euros. Al importe principal se le añadirán los intereses comerciales. A ello se sumará una compensación a través de la indemnización de procedimiento (costas) por los gastos de abogado. Por ello, el resultado es que la cantidad total recuperada será muy superior a la deuda inicial.
¿Qué tribunal es competente en Bélgica para conocer de una deuda?
Elegir incorrectamente la jurisdicción en Bélgica puede provocar inadmisión de la demanda o incluso la nulidad del procedimiento. Por ello, para identificar correctamente la jurisdicción en Bélgica para una reclamación de deuda, es necesario analizar tres cosas. La naturaleza de las partes (empresa o particular), el tipo de relación jurídica y, en su caso, el carácter internacional de la deuda.
Juzgado de empresa o tribunal civil, ¿cuál corresponde?
En Bélgica, la competencia material depende principalmente de si el litigio se sitúa en el ámbito empresarial o civil. Cuando la deuda surge entre empresas o en el ejercicio de una actividad profesional, el asunto corresponde normalmente al tribunal de la empresa (tribunal de l’entreprise / ondernemingsrechtbank). Este tribunal es competente para conocer de conflictos comerciales, como facturas impagadas entre empresas o incumplimientos contractuales.
Por el contrario, cuando el litigio se produce entre particulares o fuera del ámbito profesional, la competencia recae en el tribunal civil (tribunal de première instance o, en determinados casos de menor cuantía, el juez de paz). Este tipo de tribunal conoce de reclamaciones derivadas de préstamos personales, acuerdos privados o relaciones no comerciales.
Competencia territorial ¿dónde presentar la demanda?
Una vez identificado el tipo de tribunal, es necesario determinar en qué ciudad debe presentarse la demanda. Como regla general, en Bélgica la competencia territorial viene determinada por el domicilio del deudor. Esto significa que la reclamación debe interponerse ante el tribunal del lugar donde el deudor tiene su residencia o sede social. No obstante, existen excepciones importantes. En materia contractual, el acreedor puede, en ciertos casos, acudir al tribunal del lugar donde se ejecutó o debía ejecutarse la obligación (por ejemplo, el lugar de entrega de mercancías o prestación de servicios), o según lo pactado por contrato (incluso puede ser un tribunal internacional neutro de cualquier estado).
💡Ejemplo de factura impagada entre empresas en Bélgica: Una sociedad portuguesa presta servicios de consultoría a una empresa con sede en Bruselas y emite varias facturas por un total de 180.000 €, que no son pagadas en plazo. En este caso, al tratarse de una relación entre empresas y de una deuda derivada de una actividad profesional, el tribunal competente en Bélgica para reclamar la deuda será el tribunal de la empresa (tribunal de l’entreprise).Desde el punto de vista territorial, la demanda deberá interponerse, en principio, ante el tribunal del domicilio del deudor, es decir, en Bruselas. No obstante, si el contrato establece que los servicios se prestaban en otro lugar o contiene una cláusula de jurisdicción, esto podría modificar la competencia.
Casos internacionales y reglamento Bruselas I bis (derecho internacional privado)
Cuando la deuda tiene un componente internacional dentro de la Unión Europea, la cuestión de la competencia se rige por el Reglamento (UE) nº 1215/2012, conocido como Bruselas I bis. Este reglamento establece normas uniformes para determinar la jurisdicción competente en litigios civiles y mercantiles entre Estados miembros. En términos generales la regla principal es que el demandado debe ser demandado en el país donde está domiciliado. En materia contractual, también puede ser competente el tribunal del lugar de cumplimiento de la obligación. Esto significa que, en una reclamación internacional de deuda en Bélgica, puede ser posible demandar tanto en Bélgica como en otro Estado miembro, dependiendo del caso concreto. Además, Bruselas I bis facilita el reconocimiento y ejecución de sentencias entre países de la UE, importante en el contexto del cobro de deudas internacionales.
💡Ejemplo de una reclamación internacional de deuda (Italia – Bélgica): Un autónomo con residencia en Valencia vende productos a una empresa belga por valor de 3.500.000 €. La empresa recibe la mercancía en Bélgica, pero no paga la factura. En este caso, estamos ante una reclamación internacional de deuda en Bélgica, por lo que se aplica el Reglamento Bruselas I bis. Como regla general, el acreedor puede demandaren Bélgica, donde está domiciliado el deudor, en el lugar de cumplimiento de la obligación, que en este caso también sería Bélgica (lugar de entrega de la mercancía).Por tanto, la jurisdicción competente será Bélgica, y en concreto el tribunal de la empresa belga correspondiente al domicilio del deudor.
Reclamación de deudas internacionales en Bélgica
Bélgica es uno de los mercados más internacionales de Europa. La presencia de instituciones europeas, multinacionales y un gran comercio internacional hace que las reclamaciones de deudas internacionales en Bélgica sean muy frecuentes. En este contexto, recuperar una deuda cuando las partes están en distintos países requiere dominar las normas europeas aplicables y el Derecho Internacional.
Deudor en Bélgica y acreedor extranjero ¿puedo reclamar desde otro país?
Es posible reclamar una deuda contra un deudor belga sin necesidad de estar domiciliado en Bélgica. Esto significa que una empresa española puede reclamar una factura impagada a una sociedad belga, un proveedor francés puede actuar contra un cliente en Bruselas, o un profesional autónomo puede iniciar acciones desde su país de residencia.
💡Este tipo de situaciones son habituales en el cobro de deuda a cliente extranjero en Bélgica, especialmente en sectores como servicios, logística, consultoría o comercio internacional.
Reglamento Bruselas I bis jurisdicción internacional
Como hemos visto, el instrumento jurídico en materia de reclamaciones internacionales dentro de la UE es el Reglamento (UE) nº 1215/2012, conocido como Bruselas I bis. Este reglamento establece reglas para determinar qué tribunal es competente en litigios entre empresas o particulares de distintos Estados miembros. Además, Bruselas I bis garantiza el reconocimiento automático de las resoluciones judiciales entre Estados miembros, lo que facilita la ejecución.
Ejecución de sentencias extranjeras en Bélgica
Uno de los aspectos más importantes en el cobro de deudas internacionales no es solo obtener una sentencia, sino poder ejecutarla en el país donde se encuentran los bienes del deudor. En el ámbito de la Unión Europea, gracias al Reglamento Bruselas I bis una sentencia dictada en España, Francia u otro Estado miembro puede ejecutarse en Bélgica sin necesidad de un procedimiento de reconocimiento (exequátur), y basta con cumplir determinados requisitos formales (simples) para iniciar medidas de ejecución. Esto permite al acreedor actuar rápido para el embargo de cuentas bancarias en Bélgica o el embargo de bienes. También existe el procedimiento monitorio europeo, con ejecución inmediata, del cual ya hemos hablado anteriormente.
¿Cómo maximizar la recuperación de una deuda en Bélgica?
Para incrementar las posibilidades de recuperación de una deuda en Bélgica, hay que actuar y documentar bien la deuda (contratos, facturas, emails), pues una buena prueba facilita tanto la negociación como la garantía de éxito en un procedimiento judicial. Si el deudor no reacciona, es necesario no esperar demasiado para evitar riesgos de insolvencia. En deudas entre empresas, el hecho de que la deuda no sea impugnada puede permitir otro tipo de mecanismos más ágiles.
💡 Es importante contactar desde el principio con un despacho de abogados especializado como el nuestro, para analizar la situación, plantear la mejor planificación y recuperar toda la deuda.
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