En el marco de su estrategia para una economía más verde y responsable, la Unión Europea ha adoptado una de las normativas más ambiciosas de los últimos años: la Directiva sobre diligencia debida en materia de sostenibilidad corporativa (CSDDD). Esta nueva legislación, adoptada en 2024, constituye un pilar clave del Derecho regulatorio europeo hacia una empresa sostenible y respetuosa con los derechos humanos y el medio ambiente.
La CSDDD impone obligaciones jurídicas vinculantes a una amplia gama de empresas, obligándolas a identificar, prevenir, mitigar y remediar los impactos negativos derivados de su actividad empresarial —y de la de sus socios comerciales— en toda la cadena de valor. Por tanto, si tu empresa opera en el mercado europeo, ya sea como matriz, filial, proveedor o subcontratista, es esencial entender esta Directiva.
¿Qué es la Directiva CSDDD y a quién se aplica?
La Corporate Sustainability Due Diligence Directive (CSDDD), también conocida como Directiva de diligencia debida en sostenibilidad, busca asegurar que las empresas integren criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en su estrategia empresarial.
Empresas directamente sujetas a la Directiva
Estarán obligadas a cumplir con la CSDDD las siguientes entidades:
- Empresas de la UE con más de 1.000 empleados y una facturación mundial superior a 450 millones de euros.
- Empresas matrices de grupos que superen estos umbrales a nivel consolidado.
- Empresas no pertenecientes a la UE que generen esa facturación dentro del territorio de la Unión Europea.
Estas empresas deberán aplicar políticas de diligencia debida, establecer mecanismos de supervisión, y garantizar canales de denuncia eficaces.
Empresas afectadas indirectamente
Además, muchas pymes, proveedores y subcontratistas quedarán involucrados de forma indirecta, especialmente si forman parte de las cadenas de suministro o relaciones comerciales de grandes grupos empresariales. En la práctica, incluso empresas de menor tamaño deberán adaptarse a los nuevos estándares contractuales, de transparencia y de cumplimiento para poder mantener relaciones comerciales.
🗓️ Calendario clave: plazos de aplicación de la Directiva CSDDD
Para garantizar una adaptación progresiva, la Directiva de diligencia debida en sostenibilidad (CSDDD) establece un calendario escalonado de implementación:
- 2024 – Aprobación formal de la Directiva: El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo adoptaron oficialmente la Directiva en 2024.
- 2025-2026 – Transposición en los ordenamientos nacionales: Los Estados miembros de la UE disponen de un plazo máximo de dos años para incorporar la Directiva a sus legislaciones nacionales.
- 2027 – Aplicación para grandes empresas (más de 5.000 empleados): Las grandes empresas con más de 5.000 empleados, y una facturación neta superior a 1.500 millones de euros a nivel mundial.
- 2028 – Aplicación para empresas de más de 1.000 empleados y más de 450 millones de euros de facturación.
¿Qué exige concretamente a las empresas la Directiva de sostenibilidad y diligencia debida?
Obligaciones jurídicas clave en materia de sostenibilidad empresarial
La Directiva de diligencia debida en sostenibilidad corporativa (CSDDD) establece un conjunto de obligaciones legales que deben ser integradas en la estrategia y gobernanza de las empresas. Estas obligaciones no son meramente éticas, sino que su incumplimiento puede derivar en responsabilidad civil, sanciones administrativas e impactos reputacionales.
En concreto, la Directiva estructura el cumplimiento normativo en seis grandes etapas, que abarcan desde la identificación del riesgo hasta la comunicación pública de los resultados. A continuación, se explican de forma detallada:
1. Identificación y evaluación de riesgos
El primer paso de la diligencia debida consiste en llevar a cabo un análisis exhaustivo de los riesgos reales y potenciales que puedan derivarse de la actividad empresarial, tanto directa como indirectamente. Las empresas deben examinar su cadena de valor para identificar posibles vulneraciones en materia de:
- Derechos humanos (trabajo forzoso, trabajo infantil, discriminación)
- Condiciones laborales dignas
- Salud y seguridad en el trabajo
- Impactos medioambientales (emisiones, deforestación, uso de recursos)
- Pérdida de biodiversidad
Este análisis debe extenderse a todas las filiales, proveedores y socios comerciales, sin excepción.
2. Prevención y mitigación de riesgos
Tras identificar los riesgos, las empresas tienen la obligación de adoptar medidas adecuadas para prevenirlos o, si no es posible, mitigarlos. Entre las medidas exigidas se incluyen:
- Políticas internas de sostenibilidad y diligencia debida
- Cláusulas contractuales con proveedores
- Auditorías externas e internas
- Códigos de conducta
- Planes de formación y sensibilización para empleados y socios comerciales
Estas acciones deben ser proporcionales al nivel de riesgo identificado y adaptadas al contexto sectorial y geográfico de la empresa.
3. Cese o minimización de impactos negativos
Cuando una empresa detecta que su actividad —o la de alguno de sus socios— está generando un impacto adverso sobre los derechos humanos o el medio ambiente, tiene la obligación legal de cesar dicha conducta o, al menos, minimizarla en la mayor medida posible.
Esto puede implicar, por ejemplo rescindir contratos con proveedores no conformes, revisar prácticas operativas, y aplicar medidas de compensación a las personas afectadas. La omisión de actuación ante una vulneración conocida puede derivar en responsabilidad jurídica directa para la empresa matriz.
4. Mecanismo interno de reclamación
La Directiva exige que las empresas establezcan un canal de reclamación accesible, transparente y seguro para todas las partes interesadas, como empleados y sindicatos, proveedores y subcontratistas, comunidades afectadas, ONGs y defensores de derechos humanos. Este sistema debe garantizar el derecho a presentar quejas de forma confidencial, así como una respuesta efectiva por parte de la empresa.
5. Seguimiento, verificación y control de las medidas adoptadas
No basta con aplicar medidas: la empresa debe establecer un mecanismo continuo de seguimiento y evaluación, que permita medir la eficacia de las políticas implementadas y detectar posibles desviaciones. La CSDDD exige la revisión periódica (al menos una vez al año), indicadores de cumplimiento y documentación de resultados.
6. Transparencia y comunicación pública
Por último, la Directiva impone una obligación de transparencia. Las empresas deberán publicar anualmente un informe sobre su política de diligencia debida, que incluya:
- Las medidas adoptadas en cada etapa del proceso
- Las conclusiones del seguimiento
- Las acciones correctivas emprendidas
- Los canales habilitados para reclamaciones
Este informe deberá estar disponible públicamente y ser accesible.
¿Qué consecuencias jurídicas tiene el incumplimiento de la Directiva CSDDD?
El incumplimiento de las obligaciones impuestas por la Directiva de diligencia debida en sostenibilidad corporativa (CSDDD) conlleva consecuencias jurídicas graves. Las empresas que no integren correctamente estas exigencias en su estructura y operaciones podrán enfrentarse a:
- Sanciones económicas considerables, impuestas por las autoridades nacionales de supervisión (hasta el 5% del volumen de negocios neto mundial)
- Daños reputacionales derivados de la falta de compromiso con los principios ESG.
- Demandas civiles por daños y perjuicios, interpuestas por personas físicas o jurídicas afectadas.
En efecto, la CSDDD establece que los Estados miembros deberán crear un sistema de supervisión administrativa. Este sistema permitirá a las autoridades competentes realizar inspecciones y auditorías, y requerir información y documentación. Además, la Directiva reconoce expresamente la posibilidad de ejercer acciones civiles por responsabilidad extracontractual, en caso de que el incumplimiento cause un daño a terceros.
Impacto real sobre la cadena de suministro y las relaciones comerciales
En la práctica, esto significa que deberás adaptarte a nuevas condiciones impuestas contractualmente por tus clientes o socios principales. Esta exigencia tendrá repercusiones concretas en:
- Adaptación de contratos y cláusulas de responsabilidad
- Revisión y control de proveedores: será necesario verificar la trazabilidad de los productos o servicios, asegurando el respeto de los derechos humanos y medioambientales en toda la cadena.
- Certificaciones, auditorías y controles externos: podrán requerir certificaciones de sostenibilidad, auditorías de cumplimiento, y participación en sistemas de verificación independientes.
- Fortalecimiento del área de compliance y sostenibilidad: políticas internas claras, responsables designados, formación del personal y canales de denuncia.
En consecuencia, no adaptarse a tiempo a las exigencias indirectas de la CSDDD puede suponer una pérdida de competitividad: cancelación de contratos, exclusión de licitaciones europeas, dificultades para acceder a financiación o pérdida de confianza de inversores y stakeholders.
Ventajas competitivas de anticiparse a la Directiva de sostenibilidad y diligencia debida
Más allá del cumplimiento legal, anticiparse a la aplicación de la Directiva puede posicionar a tu empresa como:
- Proveedor preferente en licitaciones públicas europeas.
- Socio fiable para grupos internacionales que buscan trazabilidad y sostenibilidad.
- Empresa atractiva para inversores ESG.
- Marca reputada ante consumidores cada vez más responsables.
¿Cómo armoniza la CSDDD con otras normativas europeas vigentes?
La CSDDD no opera de forma aislada, sino como parte de un marco normativo europeo más amplio que persigue una transición hacia una economía responsable, verde y respetuosa. Estas son las principales normas con las que debe coordinarse:
- CSRD – Directiva sobre información corporativa en sostenibilidad: La CSRD obliga a informar públicamente sobre riesgos y políticas de sostenibilidad. Ambas directivas se complementan: lo que no se puede justificar en los informes (CSRD), podría derivar en responsabilidad jurídica (CSDDD).
- Reglamento de taxonomía verde de la UE: Este reglamento establece criterios técnicos para determinar qué actividades económicas pueden considerarse sostenibles. La CSDDD, por su parte, exige actuar sobre aquellas que generan riesgos ambientales o sociales.
- Reglamento sobre productos libres de deforestación: Este reglamento prohíbe la comercialización de productos vinculados a la deforestación, y exige verificación y trazabilidad. La CSDDD complementa esta exigencia al requerir una diligencia debida transversal sobre impactos medioambientales.
- Directiva (UE) 2024/825 contra el greenwashing: Esta Directiva sobre alegaciones medioambientales prohíbe las declaraciones ecológicas genéricas no verificables. La CSDDD obliga a adoptar medidas reales, no meros compromisos publicitarios. Por tanto, las empresas deben evitar incurrir en prácticas comerciales engañosas.
En nuestro despacho, contamos con abogados especializados en informes jurídicos para empresas y informes jurídicos europeos.
Casos y escenarios prácticos: ¿cómo puede impactarte la CSDDD?
Para comprender mejor las implicaciones prácticas de la Directiva de diligencia debida, analizamos escenarios reales con los que ya trabajamos en el despacho Arthur & Marin:
Caso 1: Subcontratista industrial español que trabaja con multinacionales alemanas
Una empresa mediana del sector metalúrgico con 80 trabajadores comenzó a recibir anexos contractuales de grandes clientes europeos, exigiendo certificados de cumplimiento ambiental, protocolos internos contra el trabajo forzoso, y auditorías externas anuales.
✅ Solución: revisión contractual, implantación de políticas internas, canal de denuncia y formación rápida. Resultado: mantenimiento del contrato y mejora del perfil ESG de la empresa.
Caso 2: Proveedor textil en Francia con riesgo de exclusión
Una pyme del sector moda, con 30 trabajadores, fue advertida de que no podría continuar como proveedor de una gran marca de lujo europea sin aportar prueba de cumplimiento con las nuevas normas de sostenibilidad.
✅ Solución: implementación rápida de un sistema de trazabilidad y diligencia debida para proveedores en India y Marruecos. Resultado: Inclusión y mejora de reputación comercial.
Caso 3: Startup tecnológica Belga que no alcanza los umbrales
Esta empresa fue incluida en el perímetro de cumplimiento de su inversor mayoritario. Se vio obligada a presentar un informe de diligencia debida y modificar sus contratos con freelancers en Asia.
✅ Solución: asesoría para adaptar cláusulas laborales internacionales y establecer política interna de compliance. Resultado: aumento de valor percibido en ronda de inversión.

Preguntas frecuentes sobre la Directiva CSDDD (FAQ)
¿Cuál es la diferencia entre la CSDDD y la CSRD?
Aunque ambas directivas forman parte del marco regulatorio ESG de la UE, tienen finalidades distintas. La CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) se centra en la obligación de reportar información no financiera sobre sostenibilidad, diversidad, derechos humanos y medioambiente. La CSDDD (Corporate Sustainability Due Diligence Directive) impone una obligación activa de identificar, prevenir y remediar impactos negativos en la cadena de valor.
¿Qué sectores están más expuestos al cumplimiento de la Directiva de sostenibilidad y diligencia debida?
La Directiva se aplica de forma transversal, pero afecta especialmente a sectores con cadenas de suministro complejas y riesgo reputacional:
- Textil, moda y calzado
- Agroalimentario
- Automoción y componentes industriales
- Energía y materias primas
- Electrónica y TIC
- Construcción
¿Cómo impacta la Directiva de sostenibilidad y diligencia debida a las marcas blancas y distribuidores?
Si tu empresa distribuye productos de terceros bajo tu propia marca, la Directiva te atribuye responsabilidad directa por los impactos negativos vinculados a esos productos. Esto implica evaluar a los fabricantes y sus prácticas laborales/ambientales, establecer mecanismos de control, y asumir posibles sanciones o reclamaciones.
¿Puede externalizarse la sostenibilidad y diligencia debida?
Algunos elementos pueden ser subcontratados a terceros especializados, como auditorías, herramientas de trazabilidad o formación. No obstante, la responsabilidad final siempre recae sobre la empresa obligada.
¿Está tu empresa preparada para afrontar la Directiva de sostenibilidad y diligencia debida?
Anticiparte es clave para proteger tu reputación, cumplir con tus clientes y asegurar el acceso a licitaciones y financiación sostenible. En Arthur & Marin, te ofrecemos un asesoramiento completo para que tu empresa se adapte con éxito a la nueva Directiva de sostenibilidad y diligencia debida (CSDDD). Nuestra misión es ayudarte a cumplir la norma, evitar sanciones y transformar las obligaciones regulatorias en una ventaja competitiva. Nuestros servicios incluyen, entre otros:
- Auditoría legal de sostenibilidad y diligencia debida en tu cadena de valor.
- Revisión y adaptación de contratos con proveedores y socios comerciales.
- Representación jurídica en inspecciones, procedimientos administrativos y litigios.
Contamos con un equipo de abogados expertos en Derecho de la Unión Europea, regulatorio y sostenibilidad empresarial, con amplia experiencia en sectores altamente regulados.
Contáctanos en el correo electrónico info@arthurmarin.com o al teléfono +32 465 345 345.
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